miércoles, 16 de abril de 2014

Protector Jedi (6)

6
Agitas tu sable de luz ante la boca de la criatura, pero de algún modo esta siente llegar el ataque. La liana-tentáculo que te sujeta te arroja fuera del alcance en el último segundo. Sigues agitando el sable de luz contra el cuerpo principal de la planta... al menos de ese modo no te comerá de inmediato.
Ves un borrón oscuro en el follaje sobre la criatura. Escuchas el chasquido y el siseo de un sable de luz, y ves cómo una hoja brillante parte en dos el cuerpo principal del monstruo. Mientras las hojas exteriores tiemblan y un moco verduzco emana de sus fauces, los tentáculos quedan inertes, liberando su agarre. Te agarras a uno y lentamente desciendes al suelo del desfiladero.
Cuando llegas al fondo, el Maestro Ortraag te está esperando.
-Parece que me apresuré demasiado al enviarte por tu cuenta –dice, sujetando su sable de luz de nuevo en su cinturón-. Tus habilidades dejan mucho que desear. Aunque hay otros males mayores infestando esta galaxia, aún no estás preparado para enfrentarte a ellos.

Fin.

Protector Jedi (5)

5
Tu primer mandoble da en su objetivo. La hoja del sable de luz parte en dos el cuerpo principal de la criatura. Mientras las hojas exteriores tiemblan y un moco verduzco emana de sus fauces, los tentáculos quedan inertes, liberando su agarre. Te agarras a uno y lentamente desciendes al suelo del desfiladero.
Cuando llegas al fondo, una figura oscura y encapuchada surge de las sombras del cañón.
-Lo has hecho bien, alumno –dice el Maestro Ortraag-. Has demostrado tu pericia con el arma tradicional Jedi, aunque necesitas trabajar tus otras habilidades. Tal vez estés listo para mayores desafíos. Hay otros males infestando esta galaxia. Los colonos pueden resolver sus propias disputas y protegerse a sí mismos. Estás listo para enfrentarte a mayores maldades.

Fin.

Protector Jedi (4)

4
Continúas golpeando a todos los tentáculos llenos de pinchos que se acercan a ti. Cuando partes en dos el último tentáculo, escuchas un grito escalofriante desde lo alto, en la vegetación frondosa. Una gran bola de hojas cae del follaje. Anchas hojas rodean una boca llena de dientes. Varias lianas gruesas crecen alrededor del borde de la boca; has cortado la mayor parte de ellas. Las fauces están cubiertas de pinchos afilados como cuchillas, espinas más grandes, y tentáculos succionadores. La criatura se estremece de dolor. Realizas un último ataque con tu sable de luz, partes en dos al monstruo y silencias sus gritos.
Una figura oscura y encapuchada surge de las sombras del desfiladero.
-Lo has hecho bien, alumno–dice el Maestro Ortraag-. Has demostrado tu pericia con el arma tradicional Jedi. Ahora tal vez estés listo para mayores desafíos. Hay otros males infestando esta galaxia. Los colonos pueden resolver sus propias disputas y protegerse a sí mismos. Estás listo para enfrentarte a mayores maldades.

Fin.

Protector Jedi (3)

3
Mientras permites que la Fuerza fluya a través de ti, incrementando tus sentidos, adviertes que algunas lianas son más gruesas que las demás, más herbáceas. Esas lianas gruesas tienen espinas más largas, y huelen distinto que las demás... más parecido a un animal que a una planta. Te concentras más y escuchas su suave susurro. Se mueven.
Saltas para apartarte de su camino justo cuando una liana se lanza como un látigo y trata de atraparte en sus espinas. Varios tentáculos más salen disparados hacia ti. Tu única esperanza es enfrentarte a las lianas con tu sable de luz.

La habilidad de Shalavaa con esta elegante arma Jedi es 5D+2: Tira cinco dados y añade dos puntos al total.