domingo, 31 de enero de 2021

Fuente Delta

Fuente Delta

Eric S. Trautmann

 


A lo largo de la duración de la campaña del gran almirante Thrawn, las brechas de seguridad asolaron la Nueva República. Si bien cualquier clase de traición es desagradable, que esta traición procediera del interior del Palacio Imperial de Coruscant era incluso más significativo. Teniendo en cuenta todo lo que dependía de la estabilidad –o, más bien, de la apariencia de estabilidad- de la Nueva República, la desconfianza entre miembros del Consejo Provisional podría haber tenido desastrosos efectos secundarios.

Consideremos el ejemplo del consejero Borsk Fey’lya de la delegación botana. Su ambición y su loco plan para hacerse con el poder casi desgarraron a la Nueva República, creando una gran brecha entre el ejército y el gobierno civil.

La princesa Leia Organa decidió rastrear la Fuente Delta durante el asedio de Coruscant. Tenía una inusual ayuda: su ayudante, Winter, y el cortacódigos proscrito Ghent.

El único enlace a Fuente Delta era un transmisor de pulsos multifase de bajo nivel que seguridad de la Nueva República no podía ubicar ni descodificar. Al menos, hasta que Ghent pirateó la secuencia encriptada al transmisor. Dándose cuenta de que el código de Fuente Delta era un elemento de información altamente sensible, Leia, Winter y Ghent mantuvieron silencio acerca de su descubrimiento y decidieron revelar Fuente Delta ellos mismos.

Desafortunadamente, saber qué estaba mandando Fuente Delta no les dijo quién era Fuente Delta. Usando las habilidades informáticas de Ghent, y usando la inusual capacidad de memoria absoluta de Winter, Organa Solo y sus compañeros comenzaron a filtrar desinformación por todo el palacio imperial en un intento de hacer salir al espía a la superficie.

En las transmisiones de Fuente Delta aparecía una extraña selección de elementos, y de acuerdo con la memoria de Winter y los ordenadores de Ghent, o bien había un esquivo sistema de grabación en el Palacio o había todo un nido de conspiradores. La corazonada de Leia era que se trataba de un único “topo” o sistema de grabación; sencillamente, la seguridad de palacio era demasiado efectiva como para no detectar un anillo de espías tan grande.

Otro destello de comprensión dio a Leia la respuesta. Mientras estaba sentada en el Gran Pasillo del Palacio Imperial, Leia se dio cuenta de que los árboles ch’hala que conformaban la principal pieza decorativa del pasillo eran la fuente de la filtración.

Advirtió un droide MN-2E podando hojas de los árboles ch’hala. El droide estaba “cacareando” y pitando para sí mismo. Entonces, se dio cuenta de que el árbol estaba parpadeando en sincronía con el droide. Leia dedujo finalmente lo que estaba ocurriendo. Los árboles ch’hala son notables debido a su constitución química. La presión de cualquier clase, incluyendo ondas sonoras, provoca “oleadas” y “estallidos” de color. Aunque son estéticamente agradables de contemplar, también son dispositivos de espionaje naturales. Las ráfagas rojas subían y bajaban formando espirales por el tronco, llevando con ellas “ecos” de las ondas sonoras.

Tras inspeccionar los árboles ch’hala del Palacio Imperial, los técnicos de la Nueva República encontraron una unidad como ninguna otra que hubieran encontrado nunca antes; en uno de los árboles se había implantado una serie de tubos. Esos tubos muestreaban los cambios químicos de la corteza y los volvían a convertir en datos de presión, y finalmente de nuevo en sonido: los árboles eran micrófonos naturales.

Otro módulo informático organizaba y preparaba los datos para su encriptado y difusión. Fuente Delta era un sistema de micrófonos orgánicos gigantes que llevaba instalado desde que el emperador había tomado el control del Palacio Imperial.

sábado, 30 de enero de 2021

Larga vida a la Alianza

Larga vida a la Alianza

Michael Stern

 

Para: Arhul Hextrophon

De: Voren Na’al

Asunto: Conclusión del informe Yavin

 

Un rayo de luz ha penetrado por el denso follaje vespertino sobre mi cabeza mientras estoy sentado aquí en el suelo del bosque, entre los cimbreantes árboles de Endor. Ilumina las sombras de la arboleda, y me permite ver el bosque por lo que es en realidad, un lugar de asombrosa belleza. En cierto modo, me recuerda a los héroes de Yavin. Han iluminado la oscuridad y las sombras de la galaxia, exponiendo brillantemente lo bueno que hay en ella.

Me estremezco al pensar lo que podría haber sido de la Alianza sin ellos. Me estremezco al pensar lo que podría haber sido de mí, de mi familia, mis amigos y de todas las personas que conozco.

Todo esto puede parecer una tremenda exageración viniendo de un hombre que ha pasado un largo periodo de tiempo siguiendo los pasos de esos grandes héroes, y puede que sea justo eso. Pero te aseguro que si hubieras pasado tanto tiempo haciéndolo como yo, te sentirías exactamente igual.

Les debemos mucho a estos extraños héroes. Han demostrado a la gente de la galaxia la clase de valor que es posible cuando te enfrentas al impresionante poder del Imperio. Y que hay una alternativa a limitarse a quedarse quieto mientras el mal comete atrocidad tras atrocidad. Han mostrado a la gente que es posible combatir al mal, pero aún más que eso, les han demostrado que es posible ganar.

La destrucción de la primera Estrella de la Muerte fue tapada con relativa facilidad por los propagandistas imperiales. Lo llamaron sabotaje, un violento ataque terrorista. Y la gente de la galaxia, en gran medida, los creyó. ¿Pero qué dirán ahora? Ahora que la principal flota imperial ha sido derrotada. Ahora que la nueva y mejorada Estrella de la Muerte, supuestamente “sin defectos”, ha sido destruida por esos mismos “terroristas”. Ahora que Darth Vader, el Señor Oscuro de los Sith, ha sido eliminado para siempre de la galaxia. Ahora que el mismísimo emperador, el ser vivo más poderoso de la galaxia, está muerto.

No hay nada que puedan decir. El Imperio ha perdido su guerra civil. Aunque mucho de su poder siga existiendo por toda la galaxia, y puede que tarde mucho tiempo en morir, su espíritu ha sido quebrado, y su arquitecto principal ya no está. Qué no daría por ver las reacciones de la gente a las noticias conforme se extiendan de sistema en sistema. Habrá algunos que lloren la defunción del emperador, y otros que teman la destrucción definitiva del Imperio. Pero sobre todo, creo que habrá júbilo. Una celebración a escala galáctica... un nuevo despertar, en el velatorio del frío y húmedo cadáver del Nuevo Orden.

Al alzar la vista ahora, un escuadrón de alas-X deja al pasar un deslumbrante espectáculo de fuegos artificiales, con estallidos y serpentinas de luz crepitante descendiendo sobre el bosque soñoliento. Los tambores ewok marcan atronadores el ritmo de la victoria, y por todas partes se oyen los sonidos de la celebración.

El Imperio ha muerto. Larga vida a la Nueva República.

viernes, 29 de enero de 2021

El ascenso al poder de Doole

El ascenso al poder de Doole

Paul Sudlow


Moruth Doole comenzó su carrera en Kessel como un burócrata menor en la Instalación Correccional Imperial. Era responsable de asignar prisioneros a la plantilla de las minas de especia. Ofreciendo a ciertos prisioneros destinos preferentes, Doole comenzó a construir una red de informadores y contactos entre la población de la prisión que le debía favores.

De ese hatajo de malhechores, Doole pronto aprendió cómo sortear las medidas imperiales diseñadas para controlar la producción de especia. Ofreciendo a sus hombres los medios para sacar de contrabando la especia, pronto tuvo en marcha un provechoso canal ilegal.

Era una operación pequeña, pero proporcionó a Doole el capital inicial para comenzar algo más grande. Con el tiempo, mediante el chantaje o el soborno a guardias clave de la prisión, Doole consiguió establecerse como un magnate del contrabando de especia justo bajo las narices del Imperio.

Vendió a contrabandistas mapas y códigos de acceso de los campos de energía y redes de sensores de Kessel, y ayudó a que inversores de poca monta establecieran minas ocultas en partes aisladas del planeta. Los emprendedores trabajaban sus nuevas minas y vendían la especia a Doole.

Una vez que las vetas de especia comenzaban a agotarse, Doole, representando el papel del leal oficial de prisiones, “descubría” la operación ilícita y la reportaba a sus supervisores imperiales. Cuando las tropas imperiales asaltaban esas minas ilegales, guardias elegidos personalmente por Doole se aseguraban de que nunca sobreviviera a la captura nadie que pudiera señalar a Doole. Los demás trabajadores eran puestos a trabajar en las minas principales, esta vez como prisioneros.

Doole canalizaba la especia hacia los gánsteres a través de una red de contrabandistas, y nunca había escasez de contrabandistas dispuestos a realizar la muy provechosa Carrera de Kessel. Cada cierto tiempo, Doole le tendía una trampa a alguno para que lo atraparan, cuando decidía que el desventurado piloto era más útil como trofeo que entregar a las autoridades que como transportista de su producto.

En cierta ocasión, decidió tenderle la trampa a Han Solo. (Esto fue poco antes de que Han aceptase un cargamento compuesto por un anciano, un joven granjero y un par de droides.) Desafortunadamente, cometió el error de hacerlo cuando Han estaba llevando un cargamento para Jabba el hutt. Cuando llegó a oídos de Jabba que había perdido un cargamento de especia por culpa de Doole, mandó a sus matones para que asesinaran al rybet (había estado planeando apoderarse de la operación de Doole de todos modos). Mientras los asesinos de Jabba se divertían destruyendo uno de los ojos de Doole, Skynxnex se les acercó sigilosamente y los mató.

El movimiento de Jabba forzó la mano de Doole, y preparó una revuelta en la prisión. En el caos subsiguiente, Doole engañó a los guardias leales al Imperio para que se enfrentasen a los prisioneros y a los guardias leales a Jabba, e hizo que sus propios hombres eliminaran a los rivales principales que lograran sobrevivir.

Cuando las cosas se calmaron, Moruth Doole controlaba el espaciopuerto, las minas y las instalaciones imperiales de Kessel. Nombró a Skynxnex como su mano derecha y rápidamente se dedicó a apoderarse de todo Kessel, expulsando a varios esclavistas insignificantes que se habían establecido en el otro extremo del planeta. Afortunadamente para Doole, el emperador cayó antes de que el Imperio pudiera enviar a Kessel una fuerza para reclamarlo, y de repente el Imperio tenía cosas mejores que hacer con sus armadas. El burócrata menor había logrado conquistar todo un planeta con un ejército de prisioneros.

Los seguidores del Equilibrio Cósmico

Los seguidores del Equilibrio Cósmico

Kathy Tyers, Eric S. Trautmann y Bill Smith


Origen, doctrinas

En Bakura se practican muchas creencias, pero el Equilibrio Cósmico aparenta ser indígena (un error de interpretación; llegó desde Hemei IV, pero en Bakura alcanza más seguidores que en ningún otro sistema).

El Equilibrio Cósmico es un sistema de dualismo extremo. Su doctrina principal afirma que cada acción de cada ser inteligente (o poder político) está equilibrada por otra acción por parte de otro ser (o poder) en algún lugar de la galaxia. Dif Istuvi, que dirigió la fe en Bakura durante el Periodo Corporativo, escribió su texto sagrado, Fulcrum. Entre los principales preceptos de Istuvi: “El peso del universo podría equilibrarse sobre un átomo colocado correctamente.”

Los seguidores creen en un más allá en el que todas las desigualdades serán corregidas. Pretenden humillarse todo lo que puedan en el presente, de cara a cosechar grandes recompensas para sí mismos y su comunidad en eones futuros y en la “Vida Futura”.

 

Zanazi, Hogares Sencillos, Ascetas

Los seguidores del Equilibrio llaman zanaz a cada uno de sus sacerdotes-profetas; probablemente sea un término acuñado a partir de letras usadas en al alfabeto básico común. El término se refiere a la primera y última letra del alfabeto, rodeando la letra central.

Los zanazi enseñan públicamente y supervisan los Hogares Sencillos comunales, asistidos por las Madres y los Padres del Hogar. Son servidos por ascetas, individuos enrolados por padres que esperan enriquecer así a los hermanos de los ascetas. Los Hogares Sencillos dependen de las contribuciones de Seguidores  aculturados (incluyendo esos hermanos).

Además del Fulcrum, los ascetas siguen un código que especifica sus sacrificios y penitencias diarios. Los ascetas de distintos sexos viven separados. Su esperanza de vida es aproximadamente la mitad de la media de los humanos bakuranos (curiosamente, los zanazi disfrutan de una vida ligeramente más larga que la de otros bakuranos). Un asceta puede poseer un cuenco de limosnas (que debe llevar siempre en público, salvo cuando realiza ayuno) y un datapad, pero depende del Hogar para todas las demás necesidades. Incluso las ásperas túnicas marrones son una posesión comunitaria.

Los zanazi a menudo ordenan a grupos de ascetas (elegidos al azar) que se priven a sí mismos de algunas necesidades. Esos actos se realizan en servicio del Hogar Sencillo (a menudo para recaudar fondos), el planeta, o alguna entidad externa. Los ayunos públicos, dormir en la calle, y otras, son penitencias comunes pero poco divulgadas.

 


Seguidores No-Ascetas

La insignia principal de los seguidores Leales pero no ascetas es un anillo esmaltado mitad negro y mitad blanco, llevado habitualmente en una cadena al cuello. Los Creyentes no ascetas esperan servir a los ascetas en la Vida Futura.

Los seguidores del Equilibrio Cósmico se oponían a los Jedi incluso antes de que el Emperador Palpatine los persiguiera. Afirmando que los poderes aumentados de un Jedi mermaban a algún desafortunado en alguna otra parte de la galaxia, creían que la persecución de Palpatine a los Caballeros Jedi era oportuna y bien merecida.

Políticamente, los seguidores del Equilibrio no ayudan a ninguna de las partes. Siempre tratan de mantener un perfil bajo. Los Leales, aunque  pocos, pueden haber sido responsables de la perenne agitación política de Bakura.