lunes, 15 de febrero de 2016

Evasión de la cantina (20)


20
Deambulas entre los parroquianos de la cantina y te sientas en el reservado, enfrente del rodiano. Es un tipo raro, con grandes ojos negros bulbosos, un hocico verde, y un chaleco blindado con algunas insignias cosidas en él. Un vaso medio lleno de un líquido púrpura descansa en la mesa frente al rodiano. Miras al otro lado de la mesa y le sonríes.
El rodiano echa mano a un bolsillo del chaleco y saca un fino cuadrado de plástico con una imagen holográfica en él. Mira a la holografía, luego a ti, luego de nuevo a la holografía. Asiente con la cabeza y luego vuelve a guardarse la holografía en el bolsillo de su chaleco.
-Oo-ta goo-ta, Blaine? –dice el rodiano con voz nasal.
-¿Qué? –respondes (no entiendes rodiano)-. Lo siento, ¿qué ha dicho?
-Oo-ta goo-ta, Blaine? –repite el rodiano, esta vez extrayendo el bláster de su funda y apuntándote con él por encima de la mesa. Aparentemente, este rodiano es un cazarrecompensas que trabaja para el señor del crimen al que debes dinero. Es bastante obvio que sus órdenes son capturarte... por cualquier medio disponible. Probablemente hay pocas posibilidades de que puedas desenfundar tu propio bláster para freír al rodiano... al menos, no antes de que él te fría a ti. Pero tienes otras opciones:

No hay comentarios:

Publicar un comentario